Alpes Bávaros, Alemania

Alpes 7

Alpes Bavaros, Schliersee.

Era temprano en la mañana, los eructos de mis roomies (ja es broma) mi jet lag me hizo madrugar así que baje al área común del hostal y me senté en un puff a hacer lo único que puedes hacer en Alemania a las 6am: Comer salchichas.

En serio, eso hice…

En fin, avancemos unas horas al momento que todos estábamos listos para salir.

Para esta parte de la aventura como ya sabrán traía en mi mano derecha mi famosísima 7D con su 24-105 F4 L y una GoPro Hero 3, la cual cargaba por sí pasaba algo de acción como un oso persiguiéndome o una avalancha asesina.

Bien con eso aclarado, ahora sí:

El camino a la montaña

La verdad iba medio dormido cuando abordamos el transporte y ni me fijé a dónde iríamos..

Que chafa blog – Reclamarón los fieles fotolectores

SI PUES PERO ¡ESPERENSE! al final sí supe cómo llegar, el sitio a donde íbamos era un descubrimiento de Jorge Mochileros.com.mx y es algo muy exclusivo de su tour ya que no es una zona de turistas normal, es una zona tradicional de Baviera llamado Spitzingsee junto a un lago llamado Schilersee, para llegar a él debes tomar el tren a Fischhausen-Neuhaus, al momento de esta publicación ese tren salió de los andenes 32 a 34 desde el Hauptbahnhof de Münich (estación de tren en alemán).

La cabaña Hofbräuhaus

La cabaña Hofbräuhaus

En el camino yo me hice bolita y me quede dormido estilo vagabundo, aunque es invierno en Europa, en Münich no había nieve así que yo cerré mis ojos y aunque me estaba dando topes cada 2 segundos contra el cristal en una ciudad moderna y cuando los abrí para mis sorpresa estaba rodeado de nieve y arboles! Era como crepúsculo toda una vista lo que había del otro lado de la ventana, cuando bajamos ya estábamos en Schilersee, parte de los Alpes. Tomamos un autobús rumbo a Spitzingsee y te bajas en la parada donde hay una cabaña de Hobräuhaus y el camino se bifurca. Veras un letrero que dice Berggasthof Obere Firstalm y a lado hay un montón de trineos en el suelo (más adelante verás porque).

Alpes 25

Cuando llegamos los Mochileros nos dijeron que teníamos que subir la montaña en un recorrido de aprox. 1 hora para llegar al Berggasthof Obere Firstalm (ya sé que no tengo que repetir todos los nombres pero ¿a poco no se ve más cool el blog con todas esas palabras alemanas?) algunos pensaron que era broma, yo no sabía sí era broma o no pero la idea de caminar por una montaña en un bosque con nieve y mi cámara en mano (en mi vida he estado sólo 3 veces en la nieve y esta era la primera que tenia mi cámara) era simplemente fascinante.

Aquí no hay pierde, sólo subes y subes y subes. No hay más caminos además de que existen señales que algo dicen que supongo que es algo así como “tú síguele”. El paisaje es simplemente maravilloso, en verano este lugar también debe ser impresionante, ademas de que esta zona de los Alpes no es la tradicional que todos visitan. Es un poco más tradicional y eso hace que lo que veas sea Baviera pura, las personas con sus perros y trineos paseando, las cabañas, todo. Esta gente así vive en su montaña.

La huella

La huella

Nos dijeron que sí hay animales como algunos osos y venados, pero supongo que se mantienen alejados del camino principal, aunque encontré una huella a la que le tome foto como evidencia de que algo me asechaba, mis sospechosos eran un oso enano, el chupacabras o un oso bebe (por el tamaño de la huella, no era mayor que la de un perro grande). Así que yo no me preocuparía por un animal, de lo que debes cuidarte es del piso, algunas partes es hielo y es muy muy resbaloso.

En fin, llegamos a una pequeña zona con cabañitas y vehículos y el letrero que decía Berggasthof Obere Firstalm me daba a entender que ya estábamos en nuestro destino. Al acercarnos salió un amable joven bávaro que resultaba que medía como 2.3 metros (no estoy exagerando, esta vez no) que cariñosamente apodamos “Manotas”, él nos recibió e invito a pasar.

Alpes 253

Berggasthof Obere Firstalm (ok, ya es la ultima vez que lo pongo)

Dentro de la acogedora cabaña estaba el restaurante, pequeño, cómodo con sus ventanillas dando hacia los impresionantes Alpes de Baviera. Tomamos algunos asientos para dejar nuestras cosas, y nos acercamos a pedir algo de comida caliente.

La verdad es que el alemán que he aprendido es muy básico y en Baviera tienen algunas diferencias de lenguaje así que usé un sofisticado sistema para elegir algo del menú de más de 20 opciones: El tradicional De Tin Marín de Don Pingüé.

A los pocos minutos descubrí que había pedido una sopa de papa, hmmm genial no mas salchichas por un rato. Pedí mi bebida y todos nos dispusimos a comer, mi sopa restaba deliciosa y entre algunos intercambiamos algo de nuestras comidas para probar todo, absolutamente todo era delicioso, recomiendo muchísimo este lugar. Conforme avanzó la comida me fui acabando mi sopa, sentí con la cuchara algo en el fondo de mi plato, creí que era una papa y la saque y OH. SOR.PRE.SA es una..

SALCHICHA!!!!!!! – Traumatizado el alemanizado fotoviajero declaró.

Después de unos segundos de sorpresa descubrí que todo lo que había probado también tenia buen sabor así que me callé y seguí comiendo.

Manotas

Manotas

Después de comer y sentir un poco del mal del puerco bávaro. ¡Recordamos que aún había que bajar los Alpes! Salimos y vimos un puestito de Gluwhine (vino caliente como el de Münich) pero estaba cerrado, “Manotas” salió y le preguntamos (hablaba un poco de inglés) que a qué hora abría, muy graciosamente  entró por la parte trasera del puesto, levanto la tapa y dijo OPEN…. -_-

Mientras todos tomaban su Gluwhine los mochileros nos dijeron que eligiéramos nuestros trineos, “Manotas” como todo un empresario también era el de los trineos y por 2 euros nos entrego el de nuestra elección. Era el momento, preparé mi GoPro y la puse en mi cabeza para parecer un Teletubie. Todos nos fuimos enfilando hacia la bajada.

Super-Bavaria-Mochilero-Fotoviajero-Kart edición Alpes.

Tomo un suspiro, veo la montaña, no escucho nada más que mi corazón latiendo y el silbido de la montaña, me esta llamando, me esta retando…

Tomo valor y con pulso firme tomo las ásperas correas de mi vehículo, los verdes pinos presumen su color a través de la infinita claridad de la nieve en esta nación del frío.. Era el momento de probar, era el momento de triunfar, el momento de conquistar los Alpes… Baviera… eres mía, me aproximo con cautela pero valor al borde, ya no hay marcha atrás.. es todo o nada… siento el viento rozar mi cabello y… PUFFF…. mi trineo se paró. WTF?!?!?!?!?

No entendía como usar el trineo, se ve muy básico pero tiene ciertas mecánicas, con los pies tocas el suelo hacia la dirección que quieres ir, las correas son para sostenerte y tienes que evitar los parches de tierra en el suelo para no frenar. No había entendido esto pero por suerte Manotas también es el instructor oficial de trineos de los Alpes bávaros. Me explicó y me lancé.

Alpes 193

Rápidamente agarre confianza y ya estaba compitiendo con mis compañeros cuesta abajo, calculo iba a unos 40-50 km/hr que para un trineo creo que es una buena velocidad. La montaña pasaba bajo mi trineo mientras yo aceleraba esquivando personas, trineos y parches de tierra, curveando los Alpes como un maestro del trineo, fue de las cosas más divertidas que he hecho en mi vida. Como no tengo tantas palabras para describir lo genial que es hacer carreritas de trineos, les dejo el video de mi GoPro ambientado estilo Mario Kart para su deleite.

Sólo un consejo, el freno es poniendo tus dos pies en el suelo, usa los talones y se firme con ambas piernas o el trineo se irá de lado y tú al suelo (como pueden apreciar en el video) y al llegar al final frena porque no hay muro de contención, sales a la carretera (no es broma, Baviera es una tierra ruda).

Después de toda esta diversión solo nos restaba el camino de regreso. Tomamos el autobús de vuelta a Fischhausen-Neuhaus (5-10 min) y de vuelta el tren hacia Münich. Después de subir los Alpes y dejar mordiendo el polvo a todos mis compañeros me sentía fatigado así que me quede dormido hasta el regreso y llegando al hostal no tardé mucho en quedarme dormido..

Un día mas de aventura y uno de los días más divertidos de mi vida acababa de terminar..

Tips de Viajero

– Toma en los andenes 32-34 en la estación de trenes de Münich el transporte a Fischhausen-Neuhaus.

– En Fischhausen-Neuhaus toma el tren a Spintzingsee y baja en la parada donde los caminos se bifurcan y está la cabaña de Hobräuhaus.

– Lleva efectivo, no hay mucha señal que digamos para terminales bancarias.

– La comida ronda los 6 a 8 euros.

– Los trineos valen 2 euros.

– Al terminar solo deja tu trineo junto al letrero a lado de la carretera, las personas que te los rentan más tarde pasan en un camión y vuelven a subir todos.

– Recuerda, correas son para sujetarse, pisas hacia el lado que quieras moverte en el trineo. Pisar con ambos pies frena, freno de emergencia con los talones.

– No olvides que al final de la pista lo que sigue es la carretera. Frena antes de eso.

Fotogalería

4 Replies to “Alpes Bávaros, Alemania”

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